El perdón
- ariana gonzalez
- 5 feb
- 3 Min. de lectura

La RAE define perdón como:
Remisión de la pena merecida, de una ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente.
Indulgencia, compasión o clemencia.
Este verbo latino se compone de:
per- → intensificador (totalmente, por completo)
dōnāre → donar, regalar, dar gratuitamente
El perdón es uno de los actos más elementales en el desarrollo espiritual y es uno de los conceptos más subvalorado y mal utilizado, quizá hasta mal entendido. Primero te explico lo que NO es perdonar, este es un verbo que no significa olvidar o ignorar un hecho, no es sinónimo de no tener sentimientos negativos ocasionados mayormente por la ofensa de una persona hacia nosotros. Ahora, hay que reconocer que el perdón siempre debe ser la consecuencia de una acción negativa, es decir, no hay perdón sin una falta, sino no habrá nada que perdonar, entonces, el perdón nace siempre del corazón y del amor, perdonar es aceptar esa falta y decir: esto no afecta nuestra relación porque no te guardo rencor, esto no anula que te hayan hecho sentir enojado, triste, humillado, decepcionado, etc., pero como amas más a esa persona, estas dispuesto a renunciar a eso que te dice tu mente sobre rescatar tu ego; aunque tu elección no sea continuar con esa persona o esa situación, esa relación, etc., sabes que perdonaste cuando realmente sueltas la situación, y sabes que soltaste la situación porque no te causa ningún sentimiento de odio o rencor en tus sentimientos al recordar o al mencionar lo que paso, claro que recuerdas lo que paso y lo que sentiste pero eso no te detiene, tu avanzas y no tienes problema en volver a ver a esa persona.
Cuando decimos que es uno de los actos más importantes en el avance espiritual es porque en la vida venimos a aprender a perdonar, claro que sí, es uno de los temas que debes anotar como prioridad, perdonar es algo tan humano e histórico de la vida diaria, siempre que hay una situación difícil de dolor, hay algo que debemos perdonar, se nos ha mencionado antes sobre perdonar a nuestros prójimos, sobre cuantas veces hay que perdonar, sabemos que si perdonamos se nos perdonaran también nuestras ofensas y que si nos hieren en la mejilla izquierda debemos poner la derecha. Todo esto nos indica un camino de redención porque el perdón es evolución, es avance, es parte del camino, créeme que vas a tener que perdonar un montón de veces porque tú no decides quien te hará daño, mucha gente lo hará a propósito, pero otras personas no lo harán con intención y en ambas ocasiones el perdón debe ser desde el corazón.
Siempre relacionamos perdonar en un acto entre dos personas porque usualmente lo es, tu y tus padres, hermanos, amigos, conocidos o extraños; pero algo que es ciertamente correcto es que más de una vez vas a tener que perdonarte a ti mismo, y este será tu acto más empático que sirve como espejo, es decir, vas a sentir lo que es fallarle a alguien, ofender a alguien, no respetar sus límites, ofenderlo o simplemente no cuidarlo, y pedir perdón es difícil, ahora el hacerlo hacia nosotros mismos aunque parezco algo irónico, es una de las situaciones más difíciles de los seres humanos, se necesita humildad para voltear al espejo y pedirnos perdón, por las faltas que hemos hecho hacia nosotros mismo. Es natural fallar, lo harás innumerables veces en tu camino porque como lo hemos mencionado en otras partes, a eso vienes, si fueras perfecto no estarás en este cuerpo, en este mundo ni en esta vida, pero la lección principal que debes practicar NO ES NO FALLAR SINO APRENDER A PERDONAR, es más fácil aprender de un error y no hacerlo más que reconocer un error y pedir perdón por ello, ambas acciones requieren de valor y humildad, jamás del ego.
Hoy decide perdonar y perdonarte, la perfección del perdón solo se logra con la práctica.
Ariana Gonzalez
“Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos.”
Mateo 6:12



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